domingo, 18 de septiembre de 2011

PLEAMAR - Diego Martín Antón



En las sensaciones simples, converge mi calma.
Fluyes a cada instante repentino con tu mirada.
Me sumerges, me sumerjo y la nada es nada.

Estás latente, atraviesas y rompes el cristal de mi alma.
Llegas sigilosa por las noches
y al despertar te marchas.

Ya no concibo juzgar realidades opacadas,
te anexas perfectamente a este corazón doliente.
Pero al despertar te marchas.

He visto las sombras difusas que aun te desgarran,
la profundidad que ahoga tus sensaciones.
Te engañan.

Sé que disimulas bien, que me sonríes.
Pero esas lágrimas acompañan tus mañanas.

Contemplo reflejos de amor en tus ojos cuando te marchas,
Y me sumerjo, y te sumerges en un mar rabia.

Dejemos que las rompientes decidan sobre complicidad amarga.
Él, aun te esta esperando para desayunar.
Yo, aguardaré una vez más en calma.

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