Te amo.
Desde este incauto y
aturdido corazón lo afirmo.
Lo expreso desde esta alma
desgarrada, con todos mis sentidos.
Confieso que he sido un
cobarde por desperdiciar tantos años,
por llegar al limite extremado
de remorderme con fuerza los labios…
Dueles con tu ausencia,
duele no tenerte aquí conmigo.
Esta vida me ha ceñido de
emociones ambiguas y adversas de palabras.
Hoy me he vuelto una
utopía hostil, sin destino.
Y camino ermitaño por los callejones
buscando migajas de las inconstancias de mi pasado,
recorro una y otra vez las
verederas rotas de esas añoranzas que hoy me han desvestido.
Mis noches se han vuelto extensas
y sonámbulas.
Me despierto con tus
recuerdos vivos.
Y ya solo dejo que el
reloj de mi pared se encargue del tiempo que ha transcurrido,
de ese tiempo que debería
curar las heridas de mi alma, de tantos desatinos.
Pero confieso… cada día llevo
más marcas, cicatrices del destino.
Te amo.
Esta letra no es ni será otra simple
canción amor.
Sé que ya es muy tarde,
para tenerte conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario